jueves, 26 de octubre de 2017

TODOS LOS SANTOS



“SANTOS ANÓNIMOS”



Aparecía a lo lejos una muchedumbre, enorme, los que vienen de la gran tribulación, los que han lavado y blanqueado sus túnicas con la sangre del Cordero. Es el sueño de Juan en el libro del Apocalipsis, del gran libro de la Revelación y del final de los tiempos, nos encontramos ante la salvación universal de la humanidad, todos los que han vivido y sufrido en este valle de lágrimas, los que han sufrido la persecución, todos ellos salen purificados y salvados.
Es el sello del Dios vivo, es la multitud de todo en nuevo Pueblo de Dios de la Jerusalén terrestre que pasa a la Jerusalén celeste. Todos estamos llamados a esa plenitud, es decir, estamos llamados a ser santos, a semejarnos más al Señor, a quedar purificados de nuestros pecados, de nuestras idolatrías, de lo que nos aleja del amor de Dios, hemos sido bautizados y redimidos por la sangre del Cordero, nuestros pecados no pueden ser eliminados por nosotros mismos, estos quedan purificados y blanqueados por puro amor, por pura caridad.
Descubrimos la llamada a ser santos en las Bienaventuranzas, en la pureza de corazón, en el camino marcado y anunciado en el Evangelio para que podamos alcanzar ese grado de perfección, él está con los que lloran, con los que sufren, con los atribulados. Tenemos que tener hambre de justicia, de solidaridad de caridad, hambre por cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas, de llegar a la máxima plenitud.
Eso es lo que recordamos en todos los santos, hombres y mujeres desconocidos para el mundo pero no ante los ojos de Dios, personas cumplidoras de la voluntad salvífica, es el día de los santos, de los hombres que eran como nosotros, pecadores, débiles y frágiles corporalmente, son los santos anónimos que hoy interceden por nosotros y que les recordamos con cariño y que les pedimos que nos ayuden a ser santos.


Javier Abad Chismol

martes, 24 de octubre de 2017

NO A HALLOWEEN


De 'Holywins' en lugar de 'Halloween'



No tenemos ninguna duda de que cada vez más nuestra sociedad se encuentra en un proceso de secularización, y de alguna manera se quieren mantener estructuras de origen cristiano pero completamente paganizado.

La noche llamada de Halloween coincide con las noche de todos los Santos, una celebración que a su vez se confunde con la del día siguiente que es Fieles difuntos, la Celebración de todos los Santos es una fiesta de alegría por todos aquellos hombres y mujeres que han seguido a Cristo, es la llamada plena a la santidad, no se recuerda a todos los seres queridos, porque los habrá que han sido santos y los habrá que no, esa celebración es la del 2 de noviembre que es fieles difuntos, y ahí pedimos por todos nuestros seres queridos, pedimos por ellos, y lo hacemos con gestos como acudir a los cementerios a poner flores, rezar, ofreces misas, que se suele hacer el día 1 de Todos los Santos porque es festivo.

Lo que si vemos claro es que cada vez la fiesta de Halloween va cogiendo más fuerza y que los niños  cristianos se ven absorbidos por este ambiente que es totalmente contrario a la esperanza de la resurrección. Por ello de alguna manera hay que educar a los niños en el significado verdadero y esto hay que hacerlo desde la catequesis de todas las edades, en los movimientos católicos, en los colegios, en los jóvenes y en las familias.

Que los niños puedan ir disfrazados de santos, de hombres y mujeres que son ejemplo para todos nosotros, y no psicópatas, asesinos, vampiros o otros tipos de personajes que ofrecen lo peor del ser humano. El bien frente al mal, el ejemplo frente a lo contrario, la alegría frente al miedo.

Esperanza, resurrección y realzar lo mejor del ser humano.



Javier Abad Chismol

martes, 17 de octubre de 2017

Domingo XXIX del Tiempo Ordinario Ciclo A

TE LLAMÉ POR TU NOMBRE


La búsqueda de la voluntad de Dios, el encuentro con el Señor, su intervención en la historia de la humanidad para que se pueda alcanzar la verdad es lo que se repite a lo largo de la historia de la salvación. Dios ama al hombre, y no quiere que ande extraviado, quiere sacarnos de la esclavitud del pecado, de la codicia, de la autosuficiencia para que encontremos el lugar que nos corresponde a cada uno, y por ello debemos descubrir su voluntad en nosotros.

El Señor es que es, y no hay otro fuera de él, unos porque lo disfrazan, otros porque lo manipulan, otros por que fabrican nuevos dioses o ídolos, que marcan el comportamiento y la actitud humana. En una sociedad como la nuestra, parece que no se quiere ningún dios, y menos que pueda ir en contra de los poderes mundanos y corruptos.

Esforcémonos por la actividad de la fe, el esfuerzo que da el amor, la voluntad de Dios, el aguante y la perseverancia en Jesucristo, nuestro Señor, la fuerza del Espíritu Santo, y la convicción de que no nos deja nunca de la mano. De esta manera la obra de Dios, a través de los hombres y por la gracia se puede ser lumbrera para el mundo, mostrando así una razón para vivir.

En el Evangelio escuchamos una trampa que los judíos hacen a Jesús, como los buenos, los religiosos, los devotos, como quieren pillarle, un texto que muchas veces puede tener ciertas interpretaciones confusos, le preguntaron si era lícito pagar el tributo, los impuestos al Cesar. Jesús que se percató de la maldad de los interlocutores, cogiendo una moneda y viendo la cara del Cesar en ella, les dijo dar al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios.

Una respuesta que deja desconcertado a “los tramposos”, no contesta los que quieren oír, y con ello le da valor fundamental a la voluntad de Dios, y el cumplimiento del mandamiento de la ley de Dios, “amar a Dios sobre todas las cosas”, y no vale, querer estar con Dios por un lado, y aliarse con el mundo por interés, como dice el dicho, “poner una vela a Dios y otra al diablo”, al igual que la tibieza.

En definitiva obedecer antes a Dios que a los hombres, y no dejarse arrastrar por los poderes de este mundo, porque eso llevaría a la doblez y a la incoherencia, de ser religioso, pero a su vez secularizado en la actitud y el comportamiento.

Javier Abad Chismol