miércoles, 15 de febrero de 2017

VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO A

AMAD A VUESTROS

 ENEMIGOS



El Señor nos invita a amar a nuestro prójimo, a aquellos que tenemos a nuestro lado, a las personas, que no por casualidad están próximos, los cristianos no creemos en la casualidad, ni en la suerte, es el convencimiento de que Dios interviene en nuestras vidas, a través de lo que llamamos la divina providencia.
Amar a los  demás no es fácil, lo es ya de por sí aunque sea nuestra familia, o nuestros amigos, pues todavía es mucho más difícil amar a aquellas personas que no nos quieren bien, que nos hacen daño de una manera u otra, es más, podríamos decir que no es posible por nuestras fuerzas, porque lo que nace al ser humano al sentirse atacado es la revancha y la venganza.
Curarnos del rencor es una gracia de Dios que da a sus hijos en gratuidad, es saber perdonar, es la misma capacidad que reciben los mártires en la Iglesia que saben perdonar a sus verdugos, se cumplen las palabras de Jesús en la cruz; "Perdónales porque no saben lo que hacen".
El perdón es dos de Dios, es la sabiduría de Dios frente a la de los hombres, la de Dios nos da la paz, la otra en ausencia de Dios, nos lleva a la disputa, al enfrentamiento e incluso a la guerra.
Aquel que busca la violencia, o que quiere imponer su pensamiento, o que carece de respeto a los demás, es necio a los ojos de Dios.
hay que respetar los tiempos en humildad y en justicia, algunos pueden pensar que entonces el cristiano tiene que ceder a todo, y eso tampoco es cierto, es ser firme en la paz y en justicia, y eso puede llevar a la persecución por no adaptarse a lo que pide el mundo, por esa razón los cristianos han sido perseguidos en distintas épocas, atacando por este motivo la gran labor social y espiritual que a lo largo de la historia ha realizado la Iglesia.
Estamos llamados a una perfección ante los ojos de Dios, no ante los ojos de los hombres y del mundo.


Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Levítico 19:1-2, 17-18
    1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
    2 Habla a toda la comunidad de los israelitas y diles: Sed santos, porque yo, Yahveh, vuestro Dios, soy santo.
    17 No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, para que no te cargues con pecado por su causa.
    18 No te vengarás ni guardarás rencor contre los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Yahveh.
  • Salmo responsorial

    Salmo 103:1-4, 8, 10, 12-13
    1 De David. Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,
    2 bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.
    3 El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,
    4 rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,
    8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;
    10 no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.
    12 tan lejos como está el oriente del ocaso aleja él de nosotros nuestras rebeldías.
    13 Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen;
  • Segunda lectura

    I Corintios 3:16-23
    16 ¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
    17 Si alguno destruye el santuario de Dios, Dios le destruirá a él; porque el santuario de Dios es sagrado, y vosotros sois ese santuario.
    18 ¡Nadie se engañe! Si alguno entre vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio, para llegar a ser sabio;
    19 pues la sabiduría de este mundo es necedad a los ojos de Dios. En efecto, dice la Escritura: El que prende a los sabios en su propia astucia.
    20 Y también: El Señor conoce cuán vanos son los pensamientos de los sabios.
    21 Así que, no se gloríe nadie en los hombres, pues todo es vuestro:
    22 ya sea Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente, el futuro, todo es vuestro;
    23 y vosotros, de Cristo y Cristo de Dios.
  • Evangelio

    Mateo 5:38-48
    38 «Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.
    39 Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra:
    40 al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto;
    41 y al que te obligue a andar una milla vete con él dos.
    42 A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.
    43 «Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.
    44 Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,
    45 para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.
    46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?
    47 Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles?
    48 Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.

miércoles, 8 de febrero de 2017

VI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO A


LA LIBERTAD DEL HOMBRE, ES PODER ELEGIR



El señor nos ama y por lo tanto nos ha dejado completamente libres, con la posibilidad de estar cerca o lejos de Él. Nos dice uno de los libros de la sabiduría, que ha puesto fuego y a agua a nuestro alcance, el bien y el mal, la fe o la incredulidad, el amor o el egoísmo, ¿Cuál es nuestra opción? ¿En donde reposa la libertad?

Unos piensan que la libertad es acabar con Dios, con preceptos, con normas y con religiones, se saltan al verdadero Señor para sobrepasarlo, para quedarse tan solo en lo errores humanos, en los defectos de las religiones y con esa excusa ya no quieren saber nada de Dios, es la opción a renegar de ser hijo de Dios, y convertirse así en juez de la mi historia y de la humanidad, un mundo si Dios, es un mundo libre.

Es bueno tener temor de Dios para no caer en la ignorancia del aniquilamiento de Dios, el que teme cuida su vida, su moral, el que no teme se considera hasta dueño de su conciencia, juez de lo bueno y de lo malo, legisla sin escrúpulos porque la norma moral es el mismo y su pensamiento.

Somos privilegiados por la fe, porque aquello que los sabios de este mundo no ven, aquello que no sienten, se nos ha sido revelado en nuestro Señor Jesucristo, ¡qué gran regalo es la Fe! El Señor nos ama porque nos ha mostrado el tesoro escondido a los hombres incrédulos. Privilegiados no por ser mejores, sino por abrirnos al misterio de la fe y del amor de Dios, es regalo y compromiso, y lo que es más importante portadores de la fe a todos los hombres, para que vean, para que oigan, para que caminen y se abracen a la verdad.

Pero no caigamos en el extremo de abolir la Ley de Dios con una especie de buen ismo basado en un amor abstracto, cumplir la Ley es vital para no perder en norte de lo que es bueno y de lo que es malo, y eso no entra en contradicción para nada con el amor de Dios. Abrazo y amor en corrección que nos lleva a ser cada día mejores, y no por nuestros méritos, sino por la gracia de Dios.

Javier Abad Chismol

jueves, 2 de febrero de 2017

V Domingo Ordinario A


SOIS LA SAL DE LA TIERRA



La generosidad y la disposición a ayudar a los demás es la característica fundamental del creyente, es en definitiva estar pendiente del otro, de mi prójimo, de aquellas personas que el Señor pone a nuestro lado, y que nunca es por casualidad, nada es casual, son formas de evidenciar nuestro amor a Dios.

Cuando dejamos nuestro egoísmo surge una luz que alumbra nuestro interior y también a nuestros hermanos, esa es la forma de evidenciar la existencia de Dios ante los hombres, es el recibir a través del dar, con el convencimiento que la generosidad no queda en saco roto, y no porque lo hagamos porque esperamos recompensa, sino porque es el sentido del existir del ser humano, es encontrar el sentido a nuestro vivir, y hacerlo desde la aceptación de la voluntad de Dios.

Nuestra sabiduría no es de este mundo, nuestra sabiduría viene del conocimiento de la verdad, y la verdad es Jesucristo que se nos ofrece en la Buena Noticia del Evangelio. Y seguimos además a Cristo muerto y resucitado y ha roto todo esquema humano para llevarnos de esta manera a la trascendencia, es convertir la sabiduría de los hombres en absurdo y ese es el poder de Dios.

Nos dice el Evangelio, “ser sal para el mundo”, que es dar sentido a la existencia, y para ello no hay que desfallecer ni acomodarse a la sociedad ni a las ofertas del mundo, esa es una de las grandes tentaciones que tiene el ser humano, no negando a Dios pero viviendo al margen, separando la fe del quehacer de cada día.

Ser luz para el mundo, poder alumbrar para que no domine la tiniebla, el hombre sin Dios está perdido en la oscuridad del absurdo, y esa luz debe brillar en los corazones, en las obras y en las palabras, ser luz, ser sal, ser auténticos para que todos vean en el creyente la esperanza en la verdad que es Cristo.

Javier Abad Chismol
Párroco

Primera lectura
Isaías 58:7-10
7 ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?
8 Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá.
9 Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,
10 repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.
Salmo responsorial
Salmo 112:4-9
4 En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, tierno, clemente y justo.
5 Feliz el hombre que se apiada y presta, y arregla rectamente sus asuntos.
6 No, no será conmovido jamás, en memoria eterna permanece el justo;
7 no tiene que temer noticias malas, firme es su corazón, en Yahveh confiado.
8 Seguro está su corazón, no teme: al fin desafiará a sus adversarios.
9 Con largueza da a los pobres; su justicia por siempre permanece, su frente se levanta con honor.
Segunda lectura
I Corintios 2:1-5
1 Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios,
2 pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado.
3 Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.
4 Y mi palabra y mi predicación no tuvieron nada de los persuasivos discursos de la sabiduría, sino que fueron una demostración del Espíritu y del poder
5 para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.

Evangelio

Mateo 5:13-16
13 «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
14 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.
15 Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.
16 Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.